Era temprano, las sábanas caían sobre mi piel desnuda, me sobresalté al sentir una mano alrededor de mi cintura. Una lágrima bajaba por su mejilla, recogí con el dedo esa gota. Pequeña, insignificante. Le besé cuidadosamente el cuello, es hora de irse.
Que triste jopé. y se va para siempre?
ResponderEliminarPero enfin, aun triste, precioso.
Esto cada dia se te da mejor eh Crisu?(: