A travesando la carretera, prediendo con una cerilla mi mundo, rompiéndome los huesos contra las paredes, saltando desde el cielo, paso menos miedo que cuando pienso en ti.
En tus palabras, en lo que me duele escucharlas salir. En tus manos, cuando me sujetan fuerte. No vas a ser el único que haga daño aquí. Me pido la revancha... contra tí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario