Ante cualquier contratiempo

2 de noviembre de 2011

Profundo

Una serpiente que recorre el cuerpo, encoge el alma, sufre el corazón. Una lágrima que no frena. Un pecado... demasiado calor, fuerza, fuego.
Se aceleran los latidos. Odio, rencor. Todo en un sentimiento: celos, infinitos, crueles.
Tu mente grita, y ahí estoy muriendo por dentro en medio de ninguna parte.

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