Ante cualquier contratiempo

21 de octubre de 2011

El día que deje de luchar contra mi misma encontraré lo que tanto busco.

Creo que la felicidad puede lograrse, siempre y cuando uno no caiga en la estúpida idea de creer que ser feliz es estar riéndose todo el día.

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29 de agosto de 2011

Supercalifragilisticoespialidoso

A muchas personas les da pereza leer ( y a mi lo reconozco, escuchar a ciertas personas) pero como yo lo hago, de respeto mutuo seria que ellos lo hicieran, aunque eso ya la gente no lo tolera. En fin. Si soy sincera conmigo y con el resto del mundo, lo que estoy escribiendo no tiene ninguna justificacion, razon o motivo. Y ahora preguntaros, ¿Que habeis sacado en claro de este texto? Que puedes escribir millones de cosas sin sentido y por el mero echo de estar bien construidas parezca una gran confesion. Por esta razon os incito a que os cultiveis, porque si quereis destacar de verdad solo teneis que mejorar vuestra cultura.

Escuchad: tontos ya hay muchos, los que intentan parecer inteligentes otros tantos (los cuales son peores que los primeros) y los que realmente lo son no lo saben.

Conclusion: ignorantes somos todos.


23 de mayo de 2011

Asentir y sonreír.

¿No lo oyes? En el fondo simplemente intento gritar. Quizás no sea el momento de oirlo, pero más adelante, será tarde.

¿No lo oigo? ¿Y si la sorda soy yo? Carezco de ese tipo de detectores, simplemente me monto paranoias sobre lo que puede ser, ¿qué hacer entonces? Lo de siempre: nada.

15 de mayo de 2011

Contract

Inmediatamente después de haberse marchado se dio cuenta: no era que estubiera asustado, ni siquiera que le odiara por todo aquello, había bastado una mirada para percatarse de lo evidente. ¡Cómo había podido ser tan estúpida!
Sus ojos lo decían bien claro, solo quería que le salvara.

1 de mayo de 2011

Incluso el primer paso forma parte del camino

Cree en que la espera vale la pena; porque cuando llegue sera lo más cerca que estarás de la perfección, aunque sea un segundo, tocarás las nubes.

30 de abril de 2011

Te quiero, te odio, te quiero

Te quiero; porque todas las noches me acuesto pensando que te quiero, pero te odio; porque cuando estás con ella no puedo hacer otra cosa que odiarte. El problema viene cuando después, nos encontramos y vuelvo a quererte.
Te quiero, te odio y te quiero.

11 de abril de 2011

Un poquito más

Tengo cinco años, mi madre me acompaña risueña a un cumpleaños. Yo llevo mi vestido favorito. Ese de flores que nunca me deja ponerme, pero hoy, la he convencido. Suelto su mano y trotando como nunca, me alejo para darme la vuelta y dedicarle mi mejor sonrisa, porque hoy, está más guapa que nunca.

Cuando éramos felices con un mísero caramelo.

Tengo trece años, Sara no me habla, ¿Qué culpa tengo yo de que él no la quiera? Pero esto no está bien, es mi mejor amiga y tengo que solucionarlo, porque ella siempre me ha apoyado. Cojo el teléfono, marco su número (que me se ya se memoria) y cuando oigo que contestan al otro lado se lo suelto todo… para que minutos después su hermano me diga que no está en casa.

Cuando nos creíamos el centro del mundo y todo era tan inmenso.

Tengo diecisiete años, presiono fuerte el cuerpo de mi hermana contra el mío, sus lágrimas no cesan, las mías la acompañan. Pero es que mi abuela ha sido muy importante siempre, y nosotras no estamos preparadas para dejarla marchar. Un último adiós que no queremos dar.

Cuando por fin nos fuerzan a crecer

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5 de marzo de 2011

Tengo una sonrisa en la cara, un pasaporte en la mano y unas ganas locas de comerme el mundo. ¿Te apuntas?

No tenemos mucho tiempo, roba un poco de velocidad al viento y de felicidad a mi sonrisa

5 de febrero de 2011

A time to fly

Yo quiero bailar moviendome como una loca, agitando la cabeza al son de la musica, sentirme flotar y entonces qe él se acerque y se agite a mi lado, sigamos los dos la melodia mirandonos a los ojos, que me roce la mano y me acerque a él sin qe pueda respirar, qe no tenga mas remedido qe sonreirle y qe me sonrisa a mi, guiñarle un ojo y marcharme dando vueltas bajo las luces de la discoteca.

1 de febrero de 2011

Con unos botones


Hace tiempo que no escribo, que no dejo volar al bolígrafo sobre mi mano o acariciar el teclado con entusiasmo, y lo necesito. Así, que dejo que la música me envuelva y con los ojos cerrando, dejo que mis dedos lo cuenten todo. Echaba de menos la sensación de poder cantar sin sonidos, de crear un cuento sin motivo, y de repente silencio, pero mis dedos no se detienen, es como una adicción, más y más y más... No quiero parar, y lo mejor de esto es, que es una de las cosas en las que no hay quien me frene.