Ante cualquier contratiempo

11 de abril de 2011

Un poquito más

Tengo cinco años, mi madre me acompaña risueña a un cumpleaños. Yo llevo mi vestido favorito. Ese de flores que nunca me deja ponerme, pero hoy, la he convencido. Suelto su mano y trotando como nunca, me alejo para darme la vuelta y dedicarle mi mejor sonrisa, porque hoy, está más guapa que nunca.

Cuando éramos felices con un mísero caramelo.

Tengo trece años, Sara no me habla, ¿Qué culpa tengo yo de que él no la quiera? Pero esto no está bien, es mi mejor amiga y tengo que solucionarlo, porque ella siempre me ha apoyado. Cojo el teléfono, marco su número (que me se ya se memoria) y cuando oigo que contestan al otro lado se lo suelto todo… para que minutos después su hermano me diga que no está en casa.

Cuando nos creíamos el centro del mundo y todo era tan inmenso.

Tengo diecisiete años, presiono fuerte el cuerpo de mi hermana contra el mío, sus lágrimas no cesan, las mías la acompañan. Pero es que mi abuela ha sido muy importante siempre, y nosotras no estamos preparadas para dejarla marchar. Un último adiós que no queremos dar.

Cuando por fin nos fuerzan a crecer

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5 de marzo de 2011

Tengo una sonrisa en la cara, un pasaporte en la mano y unas ganas locas de comerme el mundo. ¿Te apuntas?

No tenemos mucho tiempo, roba un poco de velocidad al viento y de felicidad a mi sonrisa

5 de febrero de 2011

A time to fly

Yo quiero bailar moviendome como una loca, agitando la cabeza al son de la musica, sentirme flotar y entonces qe él se acerque y se agite a mi lado, sigamos los dos la melodia mirandonos a los ojos, que me roce la mano y me acerque a él sin qe pueda respirar, qe no tenga mas remedido qe sonreirle y qe me sonrisa a mi, guiñarle un ojo y marcharme dando vueltas bajo las luces de la discoteca.

1 de febrero de 2011

Con unos botones


Hace tiempo que no escribo, que no dejo volar al bolígrafo sobre mi mano o acariciar el teclado con entusiasmo, y lo necesito. Así, que dejo que la música me envuelva y con los ojos cerrando, dejo que mis dedos lo cuenten todo. Echaba de menos la sensación de poder cantar sin sonidos, de crear un cuento sin motivo, y de repente silencio, pero mis dedos no se detienen, es como una adicción, más y más y más... No quiero parar, y lo mejor de esto es, que es una de las cosas en las que no hay quien me frene.

24 de diciembre de 2010

Juntos

Reírnos del mundo
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Contra tí.

A travesando la carretera, prediendo con una cerilla mi mundo, rompiéndome los huesos contra las paredes, saltando desde el cielo, paso menos miedo que cuando pienso en ti.
En tus palabras, en lo que me duele escucharlas salir. En tus manos, cuando me sujetan fuerte. No vas a ser el único que haga daño aquí. Me pido la revancha... contra tí.

19 de noviembre de 2010

Así no

No quiero sentir esto. Esta dependencia me está matando. Yo, que siempre he sido libre y nunca he tenido ningún problema en correr como una niña, ahora de repente me piden un poco de madurez, es demasiado difícil, duro. No quiero defraudar a nadie, pero ¿No lo estaré haciendo, al fin y al cabo, conmigo misma? ¿Y mi opinión? Muchas veces la mando callar por la de otra persona, ¿es eso justo? Siempre he sido tan dudosa de necesitar gente.
Y
qué si cuando estoy sola siempre miro hacia atrás buscando compañía, y qué si cuando no hay nadie a mi alrededor hecho de menos el ruido.
Esta incapacidad me ahoga,
pero siempre me ha proporcionado un espacio propio, un espacio que ahora hecho de menos.
Quiero volver a tener 5 años y sonreír cuando me dan un caramelo, bueno, en ese aspecto supongo que no he cambiado.


26 de octubre de 2010

Grace Kelly

"He estado esperando todo el día a que mencione usted el beso que le di anoche".

-Grace Kelly.


3 de octubre de 2010

Poco a poco

Gota a gota se formó la tormenta, grano a grano se creó la playa, de pequeños gestos se ha hecho el mundo, de unas cuantas miradas una historia se ha forjado.
Cuando el silencio se forma, un latido equivale a una explosión. Cuando la luz se apaga, la tierra se oscurece. Cuando tú me tocas, el mundo se desarma, la lluvia cesa, los relojes se detienen, mi pulso se dispara.
Te persigo por las calles como un ladrón, un preso del día y fujitivo de la noche.

14 de julio de 2010

Tanto.

Es tan simple como cerrar los ojos para poder ver tu rostro sonriendo. Ahí, impaciente, esperándome como siempre. Cuando dejes de decirme que me quieres, cuando no haya un "nosotros" y no pueda pensarte será ese FIN que tanto he temido desde el momento en que me miraste por primera vez. Si. Porque cuando sentí tus ojos en mí tuve consciencia de que no descansaría hasta que me dedicaras cada uno de tus pensamientos.