Estaba lloviendo, estaba lloviendo y aún así salí a la calle. Fue al notar todo ese agua sobre mí, que en vez de secar mis lágrimas me terminó de empapar la cara, cuando di gracias y reí, y no paré y que poco me importó la reacción de la gente al verme: Con un paraguas en la mano y en cambio, bailando con la lluvia.
Cuando nos sentimos en un agujero, en un lugar del que nos es imposible salir. Cuando creemos que nada tiene sentido ya, todo lo que importaba a desaparecido. Cuando no tenemos fuerzas. Siempre hay alguien que te levanta, con sentirlo cerca tu animo se dispara, su abrazo te devuelve a la vida, con una palabra suya vuelves a tener razón de ser.
Por que por muy complicado que el mundo te lo ponga, junto a ella, es imposible no sonreir cada día.
A veces te deja que ganes, y otras veces te escupe en la cara y te obliga a perder. La suerte le había dado la espalda y no lo había conseguido, pero aún no estaban reventadas todas las posibilidades.
Que si, que dices que todo eso que ves por ahí significa algo, algo más de que lo que pensabas o podías siquiera imaginarte, que tu ritmo ya no es lo que era, ahora, explotas cada segundo como nunca, lo aspiras como si fuera una droga. Afecto, bonita palabra, bonito futuro para ella. Para mi: una maldita ruina.
Mientras estoy gritando, y nadie puede escucharme. Siempre sientes vergüenza de que alguien pueda ser tan importante y que sin el te sientas como si fueras nada... Te sientes desesperanzada pero nada puede salvarte.