2 A.MNos juntamos las 5 en mi casa para celebrar nuestra entrada en bachillerato, alfinal lo habíamos conseguido todas. Mario también iba a venir, por esa misma razón llevaba puesto mi vestido favorito, corto, de un tejido azul vaporoso. Fantástico para la ocasión, hoy iba a ser mi día.
'Ding Dong'
¡Era él! Entró, como no, con su aire desenfadado, el pelo castaño revuelto (ni muy corto ni muuy largo) y eso ojos verdes sonrieron al localizarme.
-Sofía.
-Hola, Mario.
Mis amigas estaban eufóricas con los chicos que le acompañaban, normal, nos sacarían unos 4 años. Quizá no es buena idea eso de invitar a desconocidos a tu casa, pero Sandra me insistió asique no me pude negar.
Todo transcurrió muy deprisa, no recuerdo la cantidad exacta de copas que tomé y ni me paré a bailar la música que había preparado durante horas, solo estaba él.
-¿Me enseñas tú habitación?
Dentro poco a poco nos fuimos desnudando, lo extraño es que recuerdo perfectamente la canción que estaba sonando. "When I look at you". En una ocasión normal me habría negado, pero ¿Cómo decirle que no si sus labios me susurraban que me quería y que nunca había sentido nada así? ¿Qué esta noche era la más feliz de su vida? Dudo que alguien en mi estado se huviera apartado. Y mi error fue tan simple como ese.
Ahí empezó todo.