Anoche soñé contigo, recordé todas las tardes tumbados sobre la hierba, yo apoyada en tu pecho, adivinando la vida de los paseantes. Ese buscaba a su hija perdida, aquel se iba a casar con una mujer, pero estaba enamorado de otra.
En ese momento me juraste ser siempre mío, y yo te juré ser siempre tuya. Y así día tras día, beso tras beso, nos comprometimos a amarnos siempre. El destino que nosotros juntos escribimos, con alguna falta de ortografía, pero tantas palabras acertadas.
Anoche soñé contigo, y te eché de menos.
Para este ya, no tengo palabras.
ResponderEliminarCon eso te digo todo no?
(L)